Porque Cayetano lo vale Wednesday, 17 January 2007

Esta es la imagen de Cayetano Rivera Ordóñez desfilando en la Semana de la Moda en Milán. Inconfundiblemente vestido de Armani: chaqueta tipo levita negra, con solapa ribeteada de una estrecha tira de terciopelo, camisa blanca abrochada hasta arriba, sin corbata, pantalón negro, de cuello alto -como una calzona de torear- y zapatos de charol negros con cordones.
Cayetano camina con paso firme, aunque tenga la mirada algo caída -debería dirigirse más al horizonte- y con sus brazos descuelguen algo tensos, la manera de posar y desfilando es profesional, sensual y muy atractiva.
Si lo comparamos al bellezón que camina en paralelo a él tal vez le podremos buscar más fallos, pero su apostura y la relevancia que tiene ser elegido imagen del gran Giorgio Armani me lleva a pensar en lo que Carmen Esteban, y Margo Chaning -que no se me olvide-, dice cada vez que denuncia los absurdos tópicos con que se pronuncian la cuadrilla de estirados. Nos guste o no, esta es una formidable campaña de imagen de Cayetano y de su profesión, rompiendo sin duda con aquella imagen de El Juli con los zapatos llenos de barro posando en la piscina de su casa Feligrés, en Velilla, Madrid, para el suplemento taurino de Diario 16. La distinción existe y debe ser algo creíble, no chabacano. Lo que quiero decir con esto es que el torero debe darse cuenta que su imagen es vital para su futuro y para el del espectáculo. Perdonarme pero no estoy hablando de torear bien o mal. No quiero tratarlo en este post, de eso nos encargaremos cuando llegue la verdad del toro ante el torero. Desde aquí quería desterrar la fotografía de niños adolescentes vestidos con chaquetas de lana con solapas, bolsillos y una fila de botones al estilo blazier y con el Barbour colgado por los hombros: que cosa más cateta, por favor.
¿Para cuando más modernidad como esta o como otras?
Foto, Vía | El Mundo
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Comments»
Como modelo bien, como torero aún no sé, pero… ¿no sale algo cheposo en la foto?
Como torero sigo teniendo dudas.
Yo no le veo cheposo, tal vez tenga los hombros algo caídos y agarrotados.
Besos, colegui
Alfanhui, totalmente de acuerdo contigo. Hay que desterrar la casposidad y esto es una inyección estupenda. ¿Críticas? Claro. De los retrógrados y de los envidiosos, que de todo hay en la viña del Señor y no sé cuál de los dos colectivos es peor.
Suscribo todo lo que dices, Alfanhuí. Pero yo aprovecho para apuntar que la carrera novilleril de Cayetano, como me dijo un día un gran periodista taurino, ha sido “un cachondeo”.
Niño Burbuja, y la de novillero sin caballos, todo reducido a unos cuantos bolos a puerta cerrada.
Gracias Noelia y gracias Niño Burbuja por vuestros comments.
Besos y abrazos,
No sé yo si esto servirá para hacer promoción de la así llamada fiesta. Desde luego es una promoción estupenda para él, cuyos méritos por el momento son ser, por este orden, nieto, hijo y hermano de torero, lo cual ya es de por sí -por mucho que haya quien lo llame con no poco optimismo dinastía- bastante rancio y retrógrado. Está por ver que algún día el tal Cayetano vaya a ser una figura, toquemos madera para que así sea. Por lo demás en la foto se le ve con poca planta, una carretilla al lado de una pantera: ambas se mueven, claro. Tal vez haya que verlo desfilando para comprobar si la foto le hace justicia. Sí, es fabuloso que los toreros posen como modelos, toquen el arpa en una banda de rock sinfónico o hagan el Paris-Dakar sobre un monociclo. Nada mejor, sea lo que sea, que mandar a la mierda esa figura del torero rural y embarrado que al parecer tanto gusta, de acuerdo. Pero lo cierto es que la única promoción que de verdad le haría un favor a la fiesta sería la existencia de una gran figura, de esas que agarran el hilo del toreo para no soltarlo. Sólo eso la salvaría de la mediocridad en la que parece haberse instalado desde hace unos años. Y en ese caso daría igual que la figura en cuestión posara en la finca, disfrazado de señorito de novela de Miguel Delibes. Al final sólo importaría una cosa: lo que hiciera en la plaza, como al final sólo nos importa del novelista lo que escribe o del pintor lo que pinta. Por el momento lo del tal Cayetano no pasa de ser una amable anécdota que ocupa su lugar, como no podía ser menos, en la contraportada de un periódico. Sin embargo puede que cunda el ejemplo y que en breve aparezcan, cada uno según sus posibilidades, el banderillero del tunning o el niño de la pletina, todo sea por la modernidad. Ahora que Beckham va a dejar el Madrid quizá sea el momento de pedirle que se apunte a la Escuela Taurina. A mí, que soy un sentimental guapo y ateo, reconozco que, puestos a hablar de lo que hacen los toreros fuera de las plazas, me gustaban más Frascuelo o Tragabuches, armados de trabuco y desvirgando mozas cada noche. Quizá sea la senilidad prematura, de nuevo. No me hagan caso. Abrazos.
Mahley, hacemos una cosa, mando la vacuidad de mi post y la celeridad del mismo a la mierda y hago también mío tu comentario.
Abrazos,
No, hombre, tu post está muy bien, además tienes toda la razón en esa necesidad que tiene la tauromaquia de modernizarse, aunque yo no esté muy seguro de cómo se puede lograr algo así en un mundo que es deliberada y gozosamente anacrónico. Hace poco Esplá, si no me equivoco, proponía poner bandas de jazz tocando en la plaza -creo que hizo algo parecido en alguna corrida de su hijo- y la verdad es que pensar en los picadores haciendo su trabajo mientras la banda atacaba un tema de Coltrane -¡no digamos Coleman!- me provocaba más risa que otra cosa. Quizá la única modernidad posible es que haya grandes toreros, como he dicho. Al fin y al cabo esos jamás pasan de moda. Un abrazo.
Esto es modernidad en cuanto hablamos de aparentar que esta muy de moda, pero prefiero otros valores que no pasan de moda como la verdad y el compromiso, hasta ahora en el toreo este joven no ha demostrado ninguno de los dos,
Estoy de acuerdo en el mensaje que quieres transmitir pero el ejemplo me parece elegido por el enemigo
Joder, qué nivel. Así da gusto. Leídas y sopesadas todas las opiniones, todas atinadas y bien argumentadas, además, sigo pensando que esto no le viene nada mal al toreo. Tomároslo como un champú anticaspa, que falta nos hace. Luego, sí, el tratamiento de belleza completo por supuesto que es lo que ocurra en la plaza, faltaría más, pero ya digo que si empezamos a quitarnos la caspa no es poco.
Por cierto, ¿no os recuerda a Paz Vega la chica?
Gracias, Costillares por añadir un nuevo argumento más.
Isra, tío, para nivel tu blog, por cierto la hembra te podrá parecer Paz Vega pero es nada menos que la sobrina de don Giorgio Armani. Así da gusto
Pues está buena que se rompe….
Todos teneis un poco de razón. Cayetano debe demostrar en la plaza que es torero, pero tampoco está de más que se quite el mundo del toro la imagen rancia.
Un saludo.