Vida y destino de un entrenador Monday, 30 June 2008

Se va Luis Aragonés y eso es lo más importante. Nunca un entrenador puede ser más importante que un grupo de jugadores, pero convengamos que sin la buena gestión de él ganar era más difícil.
Otra vez las puñeteras hemerotecas han destapado esa extraña paradoja que lleva del complot al amor indilosuble. Enric González escribía ayer en El País cómo se pasa del blanco al negro sin ningún rubor.
Se hablaba mal del viejo, es verdad, y se echaba mano de cualquier excusa. Como lo del racismo. Decían que el viejo insultaba a los negros, y hasta le pusieron una multa. Qué le voy a contar: el caso era liarla, y complicarle la vida. No, claro, el viejo no era racista. Tampoco era ludópata, aunque en una época se dejara sus perrillas en el juego. Depresivo quizá sí, quién sabe. Qué más da…
Lo siento, pero a mí me ha dado mucha alegría ver a Luis entronizado. Hoy pocos le discuten su maestría. Nadie se acuerda de Raúl, ese chico tantas veces inoportuno y tan mal asesorado. Luis era el único capaz de sobreponerse a los golfos, a esos sinvergüenzas mal llamados raulistas que iniciaron campañas espúreas contra Aragonés. Hoy, Luis y la selección española son campeones de Europa. 34 años después a Luis el destino le ha devuelto una Copa de Europa. Esta vez el portero titular no era Reina y el delantero no era Gárate y sin embargo ayer también había un Reina en el banquillo junto a Luis. Vida y destino
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El entrenador al que la gloria le pilló viejo…
Se hablaba mal del viejo, es verdad, y se echaba mano de cualquier excusa. Como lo del racismo. Decían que el viejo insultaba a los negros, y hasta le pusieron una multa. Qué le voy a contar: el caso era liarla, y complicarle la vida. No, claro, el v…
¡¡Y vaya Reina que tenía al lado!! Ahora hablando en serio, los del periodismo deportivo se lo tienen que hacer mirar porque sus “cambios de humor” no son normales. Como se dice por ahí: “que la realidad no te arruine una buena noticia”. Pues eso.