Si para ser de izquierdas hay que ser antitaurino, me borro Wednesday, 28 July 2010
Esta mañana no he parado de leer multitud de mensajes. Era claro que a favor de los toros estaba el PP y Ciutatans; y en contra IPC, ERC y gran parte de CIU. Poco se sabía del PSC. Hace muchos meses conocimos en palabras de David Pérez que su grupo votaría en bloque en contra de la ILP, sin embargo todo esto cambió cuando de la Eejecutiva del PSC salió el mensaje de que darían libertad de voto. A David Pérez le cayeron chuzos de punto por parte del sector taurino sin mucha razón a la vista de lo sucedido. Al final han ganado los abolicionistas. 68 a favor, 55 en contra y 9 abstenciones gracias a CIU, ERC, ICV y tres votos del PSC.
Pero yo quiero manifestar otra cosa. Tanto en Twitter con Facebook ha proliferado el alborozo de mucha gente socialista. Me parece bien. Pero lo que me molesta de todo esto es que estar a favor de los toros no es de gente de izquierdas. O sea que para votar al PSOE hay que tener acreditada solvencia sobre militarismo animalista. Lamento profundamente esto pero si que te gusten los toros no está hecho para socialistas, yo, me borro. Si estas son las grandes ideas que tenemos para refundar la izquierda, probablemente no dentro de mucho se esté votando en el Parlamento de Cataluña o en cualquier otro sitio la abolición del progresismo. Creía, pensaba, que el socialismo era solidario, respetuoso y plenamente volteriano. Todavía recuerdo cómo un socialista antitaurino como Enrique Tierno Galván defendió los toros con unos argumentos que muchos diputados y concejales al menos deberían conocer.
Me parece fantástico que una iniciativa popular como esta ILP haya hecho posible la aprobación de una Ley. Esto dice mucho de que la democracia está hecho para que participemos y nos escuchen. Libertad en estado puro. En ese sentido el discurso de Montilla ha sido impecable. Y también por impecable y por estar de acuerdo reproduzco las palabras de José Blanco, ministro de Fomento: “respeto la decisión del Parlamento, no la comparto porque estoy en contra de la prohibición y el día 8 de agosto estaré en los toros en Pontevedra“.
Todavía no me he borrado gracias a Pepiño.
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Que sea Pepiño el más sensato entre los socialistas dice mucho de la deriva de lo que se llama izquierda. Pero no nos engañemos: esas supuestas iniciativas populares se las pasan por el forro de los cojones cuando no interesan, lo que resulta bastante poco democrático, por lo demás. En este caso, a los diputados catalanes les importa un carajo el sufrimiento animal. Que vayan a un matadero, por ejemplo. Y no digamos lo que les puede importar qué es arte o qué no lo es. Simplemente se ha prohibido porque es algo identificado con lo español: es de esperar que en breve no haya fregonas o futbolines en Cataluña. O que una de esas ediciones de El Quijote que ha hecho el profesor Rico -¡en mi amada Barcelona!- se intercambien en el mercado negro por dos barretinas. Resulta terrible, mientras el socialismo mira hacia otro lado, convencido de que tiene razón y eso le salvará, ver a Benach, Montilla o Carod retrociendo hacia el 34, aprobando leyes que restringen la libertad o que simplemente son anticonstitucionales. El alborozo de la progresía, siempre presta a celebrar cualquier prohibición, siempre atenta a que el mundo se amolde a lo que ella piensa y no al revés, es una muestra más de que en este país cada vez cuesta más vivir. De la derecha ni hablo, por intrascendente y patética. Nos queda Nietzsche:”Gracias a la segura perspectiva de la muerte podría estar mezclada a cada vida una exquisita y aromática gota de ligereza —¡y lo que vosotros, extrañas almas de boticario, habéis hecho de ella es una gota de veneno que sabe mal y vuelve repugnante la vida entera!”.
Y mientras tanto el cráneo privilegiado de Mayor Oreja a lo suyo: “La prohibición de los toros es una venganza por el éxito de la Selección Española”. Este es el nivel de los políticos de nuestro país, amigos.
Tienes mucha razón. Toda, diría. Sucede que los que disfrutamos de los toros -a mí no me gusta llamarme “taurina”, vive Dios-, llevamos con nosotros el estigma de “fachas”.
Tiene narices la cosa.
Un abrazo, David,
Noelia
njimenez79.blogspot.com